lección de historia, tomo I

¿Qué diablos fue la revista boom?

Buena pregunta.

Responderla, ya lo habrán adivinado, es uno de los objetivos de nuestro documental.

De todas formas, para quienes padezcan de ansiedad crónica o auténtica preocupación historiográfica, adjuntamos debajo la primera parte de una brevísima síntesis sobre la historia de la publicación que desarrollaremos en, digamos, tres cómodas cuotas.

boom, la historia (primera entrega)

boom resultó una auténtica singularidad para una estructura de medios en gran medida monopolizada y parcelada que, refugiada en la comodidad que se desprende del claro dominio del mercado, no ofrecía a sus lectores ningún tipo de novedad. En el artículo Boom, un cuarto de siglo después, Rafael Oscar Ielpi apunta a propósito de esto último: “La prensa de Rosario mantenía vigentes algunos diarios de trayectoria tan conocida como permanente hasta entonces, con un desapego proverbial hacia búsqueda alguna de estilo o compromiso profundo: el matutino La Capital y los vespertinos Crónica y La Tribuna, el primero de ellos una especie de desprendimiento familiar del diario fundado por Ovidio Lagos”.

El primer número de boom, concebida siempre como publicación mensual, se editó en agosto de 1968, bajo la dirección de Ovidio Lagos Rueda, descendiente del fundador de La Capital e hijo de Carlos Ovidio Lagos, por entonces director del diario. Entre 1968 y 1970, aparecieron veintidós números de la revista, que alcanzó, en las postrimerías de su corta pero intensa existencia, distribución nacional. En el Nº 21, la tirada trepó a los 25000 ejemplares. El último número se editó en junio de 1970.

En su obra Vida Cotidiana. Rosario 1960/2000, Ielpi encuentra la inspiración inmediata de boom en las publicaciones capitalinas Primera Plana, Confirmado y Panorama. Al mismo tiempo, atribuye al Jefe de Redacción de la revista, Rodolfo Vinacua, la conformación del equipo de trabajo y la definición del “perfil de una publicación ecléctica en los temas, progresista en lo ideológico y con algunos oasis de intrascendencia sagazmente redactados”.

Buena parte de la originalidad de boom residía, precisamente, en su contenido. Desde su primer número, la revista se propuso la misión de retratar cuestiones íntimamente asociadas a la ciudad pero habitualmente ignoradas por los medios de comunicación tradicionales. La mera recopilación enunciativa de algunos de los temas tratados por la publicación ilustra, en buena medida, la novedad que significó boom para el adormecido panorama comunicacional rosarino. La Universidad intervenida, la vida nocturna, el juego prohibido, la historia de la Mafia, las villas miseria, la homosexualidad en la ciudad, la comunidad judía y la Iglesia tercermundista fueron objeto de exhaustivos reportajes e investigaciones publicadas en las sucesivas ediciones. La edición inaugural de agosto de 1968 tituló en su portada “Judíos en Rosario: ¿un grupo segregado?”. Otras tapas destacadas fueron: “La Universidad: a dos años de su intervención”; “Fútbol: una terapia para alienados”; “Juego prohibido en Rosario: el dinero secreto”; “Villas de emergencia: el cinturón de la miseria”; “Rosario: tormenta sobre la catedral”; “La batalla de Rosario”; “Los rosarinos y la pornografía”; “El homosexual en Rosario”.

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